5ta parte- Historia- Fiesta del Carmen de la Tirana


IV EL REGRESO


En una marcha que durará varios días comenzarán los peregrinos a regresar a sus lugares de origen. Se van con la esperanza de regresar para el año próximo.

Las despedidas de los bailes religiosos son ceremonias llenas de tristeza y cansancio de los bailes. Entristece dejar el santuario y concluir la promesa de un número de años bailando. Dice uno de los cantos de despedida de los bailes:
Adiós, Tirana de mi alma,
lindo lugar de mi tierra;
ya no pisaré tus calles
ni veré tus arenas...




Los que concluyen sus promesas deben entregar sus trajes rituales, quedando el bailarín libre de la estructura que rige a la sociedad que hasta ese instante dependía.

Los compases tristes y dolorosos de la despedida, ligados al cansancio expresado en los rostros, marcan la conclusión de la fiesta para ese baile.

Una vez que han salido del santuario, se dirigen hacia el lugar donde se inició la fiesta: la ermita del Cristo. 


La música que los lleva desde el santuario hasta la Cruz del Calvario refleja este espíritu comunitario, son ritmos de trotes o pasacalles, que rompiendo la formación habitual del baile, los lleva a entrelazar las manos e ir danzando hasta llegar al Calvario. Allí el caporal y los dirigentes alientan a perseverar a los bailarines, se felicitan por los logros, se piden perdón por los errores, animándose mutuamente. Es un momento de fraternidad en que resuena el “hemos cumplido”.

Concluida esta despedida, el baile ya no bailará más en la fiesta, disponiéndose para el regreso a sus ciudades de origen.




La fiesta de La Tirana es mucho más que una bella expresión folclórica. Por supuesto que estos ingredientes están presentes, pero ante todo la expresión de Fe de todo un pueblo que ha puesto su confianza en la Madre del Señor Jesús. Ella intercede ante su Hijo, por estos hombres y mujeres peregrinos que en la Cruz de Cristo, se convirtieron en sus hijos.

La Tirana es una emocionante experiencia de fe sencilla, que puede remecer el corazón si los ojos de quien acude, están dispuestos de indagar más allá de la expresión folclórica presente.

Los desafíos para el futuro son enormes. Estos van desde una mejor satisfacción de las necesidades básicas de la población a aquellos que vislumbra la Iglesia en un plano mucho más existencial: integrar profundamente las expresiones de la Fe popular en la Liturgia, acoger mejor a los peregrinos, unir la expresión de la Fe con una vida verdaderamente cristiana.

Está concluyendo una fiesta más. Pero ninguna es idéntica a otra. Esto ocurre con el misterio cristiano de la Fe: nunca una fiesta cristiana es igual a otra, aunque en lo externo tenga el mismo patrón, pues Dios ha obrado nuevamente el misterio de amor, renovando el corazón del creyente.

La Tirana es tierra sagrada, un lugar propicio para encontrarse con Dios. Lo que se requiere es tener una profunda actitud de peregrino: estar dispuesto a mirar con los ojos del corazón, y hacer profundo silencio en el corazón para dejar oír la Voz de aquel que habla con el suave murmullo de la brisa.

En medio del desierto hay clavado un santuario dedicado a María. Este es el corazón del Norte Grande. Allí aguarda la “Chinita del Carmelo” la Reina del Tamarugal, la Virgen de La Tirana.

Si vienes por estas sagradas tierras, hazlo con el paso del peregrino; dispuesto a desentrañar el tesoro más rico de este desierto: una Virgen vestida con hábito carmelita, sosteniendo al Hijo de Dios en sus brazos, que extiende maternalmente a los que cansados buscan el agua que da Vida eterna.

En el desierto ha florecido la flor más radiante del Universo. Junto a la Virgen Madre en el desierto nacemos a la Vida...

Venid y seréis testigos del milagro de La Tirana...

† Marco A. Ordenes Fernández
Obispo de Iquique



Bibliografía:

VAN KESSEL. J., Lucero del desierto. Universidad libre de Ámsterdam. Ciren 1988.
GARCIA ARIBAS, J., Los bailes religiosos del Norte de Chile o danzantes de la Virgen. Colección V centenario, tomo I Public. teológicas Seminario Pontificio, Santiago 1989.


Datos Básicos:
Dirección: está a 72 km de Iquique y 995 metros de altitud. Casilla 18D
Teléfono: Fax: (57) 422230
Rector:
Nº de peregrinos: 240 mil fieles
Pertenencia: El pueblo de La Tirana es parte de la comuna de Pozo Almonte
Atención: El Santuario es abierto todos los dias para los peregrinos que quieran visitarlo